Las reuniones no empiezan cuando se abre una pantalla.Empiezan antes.Empiezan en el cuerpo con el que llegamos, en la noche que hemos dormido, en el café que todavía humea, en los hijos que ya están despiertos o en los negocios que hemos dejado abiertos a medias para poder estar. Esta mañana, en la charla madrugadora […]